El Poliedro
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Las mutantes urbes
Análisis
Desde que en el año 2024 Mario Draghi y Enrico Letta elaboraron sendos informes sobre cómo reconstruir la competitividad europea, poco se ha hecho desde Europa y desde los gobiernos nacionales. Mario Draghi ha advertido que o Europa actúa o entrará en una lenta agonía. El camino que hasta ahora ha seguido la UE es el de la “lenta agonía”. Del total de medidas propuestas por Mario Draghi tan solo se han activado, parcialmente, el 11%.
Las amenazas geopolíticas y económicas de EEUU y de China han convulsionado las mentes de los lideres europeos. El sentido de urgencia es cada vez más explícito: o se reacciona pronto con medidas contundentes y estructurales, o la UE va a entrar en una época de irrelevancia geoeconómica y geopolítica internacional. La necesidad de actuar urgentemente con un plan de choque es una demanda que viene haciendo tanto el BCE, como la CE. Ante esta situación Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, convoco una cumbre europea informal en el castillo Alden Biesen, en la localidad belga de Bilzen para tratar a fondo de los temas que sustentan la competitividad de la UE: aceleración del mercado único y del mercado de capitales, energía, simplificación regulatoria, innovación y reformas estructurales.
Giorgia Meloni y Friedrich Merz convocaron una reunión previa de coordinación a la que invitaron a 19 países, entre los que no se encontraba España. Pedro Sánchez por enésima vez era excluido de una reunión básica. Pedro Sánchez posteriormente ha protestado afirmando que este tipo de reuniones, fuera de los canales oficiales, no ayudan al progreso de la UE. La misma opinión ha expresado Antonio Costa presiente del Consejo Europeo.
Entre los temas abordados están: la profundización del mercado único, la mejora de la competitividad europea, el reforzamiento del mercado de capitales, los euros bonos y la energía. El propósito de Ursula von der Leyen es diseñar una hoja de ruta con todos los objetivos a ejecutar, con resultados comprobables en el periodo 2027-2030.
Uno de los capítulos en los que más se ha tomado conciencia es la necesidad de fortalecer el mercado de capitales europeo. La inversión europea es insuficiente para los retos. La emisión conjunta de deuda europea es fundamental para hacer frente a la inversión que señala Mario Draghi en su informe. Los eurobonos son deuda conjunta emitida en euros, respaldada por los presupuestos de la UE. Es una deuda segura y liquida porque está respaldada no por los países individuales, sino por el propio presupuesto de la UE. Los eurobonos serian un activo financiero de altísima liquidez y seguridad en su cobro. Sin duda alguna una emisión sistémica de eurobonos fortalecería el euro como activo refugio, en un momento en el que el dólar está en declive.
Hoy el mercado de eurobonos es incipiente e insuficiente. No es suficientemente amplio para satisfacer las necesidades de las carteras de los inversores. Las emisiones de eurobonos hasta la fecha han sido puntuales y ligadas a acontecimientos concretos, como la pandemia o la financiación de las necesidades de defensa de Ucrania. La amplitud y dimensión de mercado de eurobonos de la UE es de 755, 800 euros. Si la comparamos con la dimensión del mercado de deuda a 10 años de EEUU que alcanza los 30 billones de dólares, el tamaño actual del mercado de eurobonos es ridículo e insuficiente. Además, se necesita que las emisiones sean continuas y sistémicas y no puntales para crear un mercado continuo, que satisfaga las necesidades de los inversores internacionales.
Este enfoque es defendido por el BCE, por primera vez y así se ha comunicado a los lideres europeos para que tengan en cuenta su opinión en las próximas cumbres. Bundesbank, banco central de Alemania y los países nórdicos han estado en contra de los eurobonos desde el principio, alarmados por la conducta despilfarradora de los países del sur de Europa, entre ellos Grecia, Portugal y España. Los eurobonos incentivarían la propensión al despilfarro y el incremento del gasto público y de la deuda pública, sin que esto tuviera un impacto significativo sobre la prima de riesgo que tendría que pagar cada país.
El ministro de economía Carlos Cuerpo ha propuesto que la emisión de eurobonos tenga un primer tramo de emisión hasta el 60% de la deuda de todos los países de la UE. Este es el primer paso, ya que es la obligación que tienen los países de la UE en cuanto a su deuda pública máxima según el Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo. Su incumplimiento está sujeto a multas elevadas. Y serviría de contención al despilfarro de los países del sur de Europa.
La emisión de deuda conjunta a través de los eurobonos será uno de los elementos de más difícil consenso en la UE. Pero es fundamental para traer las inversiones necesarias para fomentar la competitividad del informe Draghi. Y también para consolidar al euro como activo financiero internacional que pueda ir tomando el relevo del dólar como activo refugio, fortaleciendo la autonomía y la independencia financieras de la UE.
Todos están de acuerdo en que la burocracia y la complejidad regulatoria de la UE es uno de los factores limitan el crecimiento de la UE. El impacto puede alcanzar anualmente el 1,3% del PIB. La simplificación regulatoria era uno de los aspectos que recogía el informe Draghi y el único en el que se ha trabajado. Pero todavía es insuficiente.
Otros aspectos que se están trabajando para mejorar la competitividad de la unión es el programa “Buy European” o preferencia europea. Cuyo objetivo es producir en la UE los componentes necesarios para fortalecer la autonomía industrial de Europa frente a sus competidores más importantes, EEUU y China.
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