Tribuna Económica
Manuel Alejandro Hidalgo
El ascensor averiado: Ayesa y la convergencia andaluza
A pesar del avance tecnológico y la creciente digitalización, los españoles siguen prefiriendo el pago en efectivo, especialmente en los comercios físicos.
Sin embargo, según el Estudio sobre hábitos en el uso del efectivo 2025 publicado por el Banco de España, los pagos a través de dispositivos móviles están ganando terreno, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
Aunque el efectivo se mantiene como el medio de pago principal, su uso ha experimentado una ligera caída respecto al año pasado, mientras que las tarjetas bancarias y los pagos móviles siguen su crecimiento.
El estudio del Banco de España confirma que el dinero en efectivo continúa siendo el medio de pago principal de los españoles en los comercios físicos.
Sin embargo, esta preferencia está comenzando a desinflarse lentamente. Según el informe, un 57% de los consumidores sigue utilizando el efectivo para sus compras diarias en establecimientos físicos, aunque esta cifra supone una caída de dos puntos en comparación con 2024.
Si bien el efectivo mantiene una clara hegemonía, la transición hacia otros métodos de pago está siendo cada vez más evidente, especialmente en lo que respecta a los dispositivos móviles.
Los pagos móviles experimentan un aumento notable. En 2025, el 15% de la población optó por pagar con su teléfono, un incremento de cuatro puntos frente al 11% registrado en 2024.
Este crecimiento se debe, en gran parte, al atractivo de los pagos móviles por su comodidad y velocidad, especialmente entre los más jóvenes.
De hecho, son los consumidores de entre 18 y 34 años los que lideran esta tendencia, utilizando sus teléfonos para pagar con mayor frecuencia que cualquier otro grupo de edad.
La tarjeta bancaria se mantiene como el segundo medio de pago más utilizado, pero también ha sufrido un retroceso en su popularidad. El 27% de los consumidores la utiliza como medio de pago principal en los comercios, frente al 30% de 2024.
La caída de la tarjeta bancaria como opción preferida podría estar vinculada al auge de los pagos móviles, que se presentan como una alternativa más moderna y eficiente.
Los datos desglosados por el Banco de España también permiten identificar las diferencias de hábitos según el perfil sociodemográfico de los consumidores.
En cuanto al sexo, los hombres siguen siendo los que más recurren al efectivo, con un 61% de ellos usando este medio como principal.
Por otro lado, las mujeres tienden a preferir las tarjetas bancarias, con un 30% de ellas eligiendo este medio, frente al 24% de los hombres.
En términos de edad, los consumidores mayores de 54 años continúan siendo los principales usuarios del efectivo, mientras que las personas de entre 35 y 54 años prefieren las tarjetas bancarias.
Por su parte, los más jóvenes, especialmente aquellos de entre 18 y 34 años, se inclinan por los pagos móviles.
Esta tendencia refleja el impacto de la digitalización en las generaciones más jóvenes, que están cada vez más acostumbradas a la tecnología y buscan métodos de pago más ágiles.
El nivel de estudios también juega un papel fundamental en las preferencias de pago.
Las personas con estudios básicos siguen utilizando en su mayoría el efectivo (77%), mientras que las personas con estudios medios y superiores tienden a optar por las tarjetas (30% y 36%, respectivamente).
Los dispositivos móviles son preferidos especialmente por los individuos con estudios superiores, reflejando un mayor confort y familiaridad con las tecnologías digitales.
En lo que respecta a los pagos entre particulares, el efectivo también sigue siendo el medio más utilizado, con un 57% de la población que lo prefiere.
Sin embargo, la situación ha cambiado respecto a 2024, cuando un 64% de los españoles usaban el efectivo en estas transacciones. El informe muestra una clara tendencia hacia los pagos digitales, destacando a Bizum como el principal sustituto.
El 37% de los españoles utilizan Bizum para sus pagos entre particulares, un aumento de cuatro puntos con respecto al año pasado (33%).
El auge de plataformas como Bizum, que permiten realizar transferencias instantáneas a través del teléfono móvil, está llevando a una progresiva disminución del uso del efectivo para pagos entre amigos o familiares.
Este cambio no solo refleja la comodidad de las transferencias digitales, sino también una creciente confianza en las herramientas financieras online.
A pesar del auge de los pagos digitales, el acceso al efectivo sigue siendo fundamental para la mayoría de los ciudadanos.
El 80% de los españoles sigue obteniendo su dinero en efectivo a través de los cajeros automáticos, y la gran mayoría se desplaza a pie para retirar efectivo en trayectos de menos de 10 minutos.
Aunque existen alternativas como la retirada de efectivo en comercios (cash-back o cash-in-shop) o a través de Correos Cash, su conocimiento y uso siguen siendo marginales.
El informe también aborda el conocimiento de los españoles sobre el euro digital, una iniciativa del Banco Central Europeo para crear una moneda digital respaldada por el banco central.
Según el estudio, solo un 24% de la población tiene conocimiento de este concepto, un porcentaje prácticamente idéntico al de 2024.
Además, solo un 20% de los ciudadanos estarían dispuestos a utilizarlo como medio de pago complementario, aunque los jóvenes son los más abiertos a la idea.
El efectivo, aún preferido, pero con una ligera caída
Aumento de pagos móviles: los jóvenes lideran la tendencia
Los pagos entre particulares: Bizum desbanca al efectivo
La tarjeta bancaria sigue siendo la alternativa al efectivo
El euro digital
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